Julieta Lanteri.

Nació en marzo, no en el día internacional de mujer, (el 8), sino el 22 de marzo, pero al recordarla, observamos que fue la auténtica heroína del sufragismo. Tanto que fue la primera mujer que logró votar, antes que todas las mujeres latinoamericanas, en los comicios porteños para elección de concejales, 40 años antes que fuera sancionada la ley nacional específica, que otorgaba el derecho al mismo, en el 1951.

Falleció inmolada, por un accidente, nunca dilucidado, tampoco investigado como se debería, en la esquina de Suipacha y Diagonal Norte, el 23 de febrero de 1932 a las 15 horas. Un coche retrocedió con violencia y falleció dos días más tarde por las lesiones recibidas. Desde siempre, se conjeturó que Manuel Carlés fue autor intelectual del mismo, porque su grupo de choque la "guardia blanca"* de la "Liga Patriótica Argentina", era favorable al gobierno.

*Fueron los grupos que participaron en los asesinatos de obreros en la Patagonia. También él fue quién apoyó a Jorge Ernesto Pérez Millán Témperley, el asesino de Kurt Gustav Wilckens.

Julia Magdalena Angela, (Julieta) había nacido en Italia, en el Piamonte, en Cúneo, el 22 de marzo de 1873, pero de 6 años ya estaba en Buenos Aires, con sus padres, y su hermana Regina. Se alojaron en Buenos Aires por breve tiempo y luego cursó estudios secundarios en La Plata, de donde egresa en 1895. Se inscribió en la Facultad de Medicina, venciendo no sólo los prejuicios, por lo singular de su presencia, excepcional para la época, sino por sus inquietudes y militancia feminista. Para ello logró autorización del decano Leopoldo Montes de Oca. Antes se habían graduado sólo dos mujeres, Cecilia Grierson y Elvira Rawson de Dellepiane. Fue la 6° médica graduada en el país. En 1907 aprobó su tesis, apadrinada por el prof. Mariano Paunero, con ocho. En 1904 había fundado junto Cecilia Grierson, la Asociación de Universitarias Argentinas con el fin de estimular el acceso de la mujer a la educación.

Siempre vestida con traje blanco, en el 10, con 36 años se casó con un norteamericano, criado en Cádiz España,Alberto Renshaw, catorce años menor. Duró meses. En el 11, se nacionalizó.

Por esta condición solicitó ser inscripta en el padrón electoral para las elecciones municipales capitalinas. Al estupor, le siguió el asombro, por su osadía y en noviembre votó por primera vez.

En principio intentó ser inscripta en los padrones a nivel nacional, los reparos que le opusieron, fueron muchos, le aducían que para ello debía estar enrolada y le hicieron ver su imposibilidad. Se dirigió al jefe de la unidad y luego al ministro de guerra de Yrigoyen. Pero halló que bien podía ser candidata a diputada nacional. Para ello creó el Partido Feminista Nacional, que realizó el primer acto sufragista en Plaza Flores, en Rivera Indarte y Rivadavia, el 18 de marzo de 1919. Obtuvo 1730 votos.

Integró el Centro feminista junto a Alicia Moreau de Justo, Elvira Rawson de Dellepiane, Sara Justo (era odontóloga), Elvira y Ernestina López, egresadas ambas de la Facultad de Filosofía y Letras y otras.

Los derechos de la mujer fueron su bandera. Proponía igual retribución para tareas equivalentes, abolición de la pena de muerte, instituida por el gobierno de Uriburu, sufragio universal para ambos sexos, límite de 6 horas para el trabajo femenino, la abolición de la prostitución reglamentada, como también la venta de alcohol.

Creó el Partido Feminista Argentino y más tarde la Liga Argentina de Mujeres Librepensadoras.

Luego intentó ser enrolada a nivel nacional.

Intentó dedicarse a la atención de la salud física y mental, para lo cual debió sortear diversos escollos. No podía hacerlo porque debía contar con la autorización de sus marido al ser casada.

 

Mantis Diseño Web . © 2007